De la pluma del pastor

Qué hacer, a donde ir y que decir
Llegar a ser como los hijos de Isacar!
1 Crónicas 12:32 Y de los hijos de Isacar, que eran hombres que tenían conocimiento de los tiempos, para saber lo que Israel debía hacer; eran doscientos principales; y cuyo dicho seguían todos sus hermanos.
“ser como los hijos de Isacar.”
¿Que significa?. Ser como Los hijos de Isacar, estos eran hombres “entendidos en los tiempos, para saber lo que Israel debía hacer”. La palabra hebrea para “entender”, “bee-nah”, tiene una raíz que significa también el discernimiento, la sabiduría, la percepción y el conocimiento.

Vivimos en una época en la que el discernimiento es un don muy necesario en el cuerpo de Cristo- y alabamos a Dios, es un don dado por el Espíritu Santo! [1 Corintios 12:10] ¿Por qué? Debido a que el enemigo de nuestras almas es astuto y sutil, y un signo importante de los tiempos es la proliferación de “espíritus engañadores” y “doctrinas de demonios”. [1 Timoteo 4: 1] A.W. Tozer dijo una vez: “Los glóbulos rojos son como la fe -. Que llevan la vida que da oxígeno a cada parte del cuerpo, las células blancas son como discernimiento -. Se abalanzan sobre la materia muerta y tóxico y lo llevan a cabo a la fuga en un ambiente sano”.

Entonces, ¿cómo podemos llegar a ser como los hijos de Isacar? Mediante la consolidación de nuestro sistema inmunológico espiritual!
Tenemos que pedir y desarrollar el don espiritual del discernimiento, no caer en la trampa de la pereza espiritual, donde no somos capaces de discernir la verdad del error, lo santo de lo profano, o para identificar las toxinas espirituales del enemigo que nos podría envenenar.

Nuestros tiempos estan en las manos de Dios, Cuando sabes lo que tienes que hacer,
Dios usará ese elemento; para mostrar su poder
Pidámosle a Dios por este importante regalo! Pidámosle a nuestro Eterno Padre que nos guíe hacia el discernimiento, en cada paso del camino para que lleguemos a ser como los hijos de Isacar – capaces de entender los tiempos, … y, para saber lo que debemos hacer!
Shabat shalom.
Edwin Orriols.