De la pluma del pastor

Y seguimos con nuestra cultura del Shabat.
En el pueblo de Israel, la esposa tiene que ver mucho en volver el corazón de su esposo siempre hacia Dios, es quien mantiene vivo el secreto de amor con Dios en su familia; por eso su intervención en la preparación del shabbat y en recordar el mandamiento de este mismo, de “te acordarás y santificarás” es imprescindible e importante, pues la mujer es un ser por naturaleza muy espiritual.

La oración de la esposa al abrir el Shabat en su hogar.
Sea Tu voluntad, Eterno, Dios nuestro y Dios de mis ancestros Abraham, Isaac y Jacob, que tengas compasión y misericordia de mí, y que actúes con gran bondad hacía mí, te pido que me conceda hijos que cumplan Tu voluntad y se dediquen a Tu Torá con motivos puros. Que la vida de mis hijos irradien tus mandamientos.
Ten compasión y misericordia de mi esposo… (nombre del esposo)…, y concédele una larga vida y años de paz con bendición y prosperidad. Y ayúdale a cumplir Tu voluntad con integridad. Que así sea Tu voluntad. Que tu dulzura Oh Eterno esté sobre nosotros. Que Tu establezcas para nosotros la obra de nuestras manos; que afirme la obra de nuestras manos. Que la expresión de mi boca y la meditación de mi corazón sean aceptables delante de Tí, oh Eterno, mi Roca y mi Redentor. En el nombre de Yeshua, amén.

Esta oración lo hacen en forma diferente algunos hermanos que practican Shabat, pero en escencia es la misma.

Oración por la Madre:
“Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu gran Nombre te ruego que me concedas en este Shabbat tener hijos que te amen a ti de todo corazón, que estén sanos física, mental y espiritualmente; que sean dueños de buenos modales, amantes de la santidad y de la justicia e imitadores de Mashiaj. Preserva mis hijos que me has dado del amor al dinero, la avaricia y la codicia y de todo instinto malo y perverso. Concédeme Señor el merito, a mi y a mi esposo, con tu gran misericordia de ver crecer nuestros hijos en tus caminos y que se casen y sean felices y tengan hijos que perpetúen nuestra memoria en ellos, que no se avergüencen de Ti, ni de Mashiaj, ni de sus padres. Te ruego Padre que nos ayudes a santificar tu Nombre entre nosotros y nuestros vecinos y en todo lugar donde tu mano nos guiare. Cancela todo plan del enemigo contra nosotros y visita hoy con tu paz cada familia de Israel. Veshem Yeshúa HaMashiaj (en el nombre de Yeshúa el Mesías), Amen.”

Nosotros cada Shabat agradeceremos la liberación de nuestras almas del pecado, por la vida nueva que nos da Yeshua, por su resurección, por el milagro de la vida, por todas sus maravillas, tiene un sentido de redención, porque gozamos del amor del Padre.

Cómo celebramos Shabat.
Al igual que en una boda ponemos la mesa con manteles largos, sacamos nuestra mejor vajilla, ponemos flores, candelabros, la arreglamos con alegría, con emoción y gozo, debe ser realmente una fiesta, nos preparamos para hacer la mejor cena de la semana. Celebra Shabat en tu hogar, rodeado de tu familia, que esa sea tu costumbre.